04/09/24
Anoche no pude casi apenas descansar, son las 7 de la mañana y tengo que vestirme. Tenemos que ir al tanatorio para abrir la sala, tu hijo es tu representante y sin él, no la abren. No te voy a mentir, estoy nerviosa… Me he arreglado, me he puesto maquillaje para así obligarme a no llorar, porque tengo que ser fuerte por tu hijo. No sé ni como seguir escribiendo esto, pero… abrí la cortina y te vi.
Es muy fuerte, se me hace raro verte ahí, pero te han dejado muy guapa, pareces estar en paz. Las coronas que te rodean, son preciosas y tu pelo blanco está más radiante que nunca. Papá está roto, no para de repetirme cosas que ya me ha dicho, pero entiendo su estado de shock… ayer estuvo las últimas horas de tu vida a tu lado y eso creo que le consuela.
Tu hija pequeña, es la primera en llegar, rota, sin dormir… aunque no tengamos relación, tuve que abrazarla; no me imagino un dolor tan grande como el de perder a una madre. Más tarde llegaron tus otras dos hijas, me negaron el saludo e ignoraron el hecho de que después de 15 años sin vernos, estaba en la habitación con ellas. Nadie ha venido de negro, soy la única y me miran como un bicho raro, pero, me parece una falta de respeto venir en vaqueros a tu entierro.
Llegó tu hermana, que fue la única que me recibió con un cariño inmenso, me abrazó y me dijo que la dejaste sola, que ella al estar enferma debería de haberse ido antes que tú. Que sigue llamando al teléfono de tu casa, pero no se lo coges… ahí se me escapa la segunda lágrima, pero tengo que seguir manteniendo la compostura.
Tu nieta mayor está descompuesta, ida, pero no muy contenta con mi presencia, eso lo deja muy claro. Creo que se les olvida que a la que desplazaron fue a mí, pero no pasa nada, por ti y mi padre hoy aguanto lo que sea. Aunque no sea una situación normal, yo lo normalizo, soy experta en eso y hago de tripas corazón.
Tu hermano ha conducido de noche desde Francia sin descansar, para despedirse de ti. He conocido ‘’familia’’ que ni conocía, me he reencontrado con más gente después de 15 años y hoy a pesar de que nos unes tú, una vez más han preferido jugar sucio. Ni en un día como hoy, han sido capaces de dejar las cosas a un lado (yo estaba dispuesta) para poder darnos el pésame, se piensan que por no estar llorando desconsoladamente y venir con maquillaje soy lo peor, o merezco menos el hecho de estar en la habitación.
De hecho, no entran en la habitación porque estoy yo, se les olvida que yo lloré hace 15 años atrás cuando me dieron de lado todos (incluida tú) y me quedé sin familia. No es justo, aunque tenga pocos recuerdos felices, los tengo. Aunque no tuviera la suerte de tener una familia como mis primos y no poder formar un vínculo contigo, tengo mi propia pena de que te marches y el mismo derecho o más a estar en el día de hoy aquí con mi padre para despedirte.
Las horas pasan lentas, se me hace eterno estar en la habitación, estoy aguantando el tipo, mordiéndome la lengua por respeto a ti y solo quiero por un lado acabar este día, pero por otro me sabe mal por lo que conlleva. Mi hermano ha llegado y no sabe cómo reaccionar, él te conoce menos y le sabe mal igual que a mí, no sentir esas ganas de llorar por tu marcha.
Ya retiraron las flores, es el momento de despedirse de ti. Parecías estar en paz, descansando, sin padecer y seguramente ya en el cielo con mi querido Bernal. No pude darte un beso, sentía que no debía o no me pertenecía, pero sí te acaricié la cara para desearte un buen viaje. Papá si te dio un beso, sigue roto… tu hija pequeña y tu nieto mayor, están destrozados también.
La misa fue sincera y honesta, espero que celebren misas en tu nombre. Me da un poco de reparo estar al lado del ataúd porque, una vez más, siento que no me corresponde ‘’el privilegio’’ de estar tan cerca de ti. Me sabe mal, no estar llorando, siento no poder llorar, pero créeme cuando te digo de corazón que te tengo cariño y que todo está perdonado y olvidado.
Papá ha llevado tu ataúd con sus propias manos hasta meterlo en el nicho, ahora descansas con tu marido en el pecho. Prometo bajar a veros, rezar por vosotros y poneros una vela en cada aniversario.
Esa misma tarde llovió, llovió como hacía años que no llovía, eso solo pasa cuando las buenas personas se marchan, o eso dicen.
Cuida a papá desde arriba, ojalá esto le haga cambiar para mejor.
Querido Bernal❤