Así soy yo
Y de pronto… todo cambia. Tu cuerpo, no sabe cómo reaccionar y empiezas a colapsar. Aguantas las lágrimas, tragas bien fuerte el dolor y te planteas mil escenarios para intentar solucionar la situación. Escuchas muchas voces, es la gente tratando de ayudar, pero no te basta, no son ellos a quienes quieres escuchar. Te comparas, a pesar de que sabes que no vale para nada y es ahí cuanto más te dañas. No te tienes en cuenta, ni valoras ninguna de tus destrezas o fortalezas. Vuelves a ver el vaso medio vacío entrando en un abismo, tú misma te pegas los tiros. No te importa lo que piensen los demás, pero sí haberte fallado una vez más y otra vez, te vuelves a castigar. Te vienen pensamientos tales como: no valgo, lo voy a hacer mal, voy a fracasar… ¿Lo peor? Que te los crees de verdad y desarrollas inseguridad. No te estás viendo, no ves todo tu progreso, ves lo que todavía te falta y eso es lo que te mata. ¿Puedes por un segundo, descansar? ¿Pu...